ATENCIÓN PSICOLÓGICA

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¿Te cuesta sentirte bien contigo misma?

¿Te sientes bloqueada, incapaz de hacer

lo que deseas?

¿Tus relaciones te producen más

sufrimiento que alegría?

Necesitas sanar las heridas emocionales del pasado

que limitan tu libertad 

de acción y expressión

No permitas que tus heridas te transformen en alguien que no eres 

Paulo Coelho

En nuestro caminar por la vida, todas las personas hemos pasados por distintas situaciones en las que nos hemos sentido tratadas injustamente, abandonadas, rechazadas, traicionadas o humilladas; hemos tenido que afrontar problemas y conflictos; hemos pasado por situaciones nuevas y momentos de crisis, sin que nadie nos haya enseñado cómo hacerlo; y lo hemos hecho de la mejor forma que hemos sido capaces. 

Estas experiencias dolorosas que acumulamos, en muchas ocasiones desde la infancia, han dejado en nosotros unas heridas internas que condicionan el concepto que tenemos de nosotros, nuestro comportamiento y la forma como nos relacionamos en el momento presente. Nos provocan una serie de emociones que nos dejan anclados en el sufrimiento, y seguimos adelante arrastrando una pesada carga de pensamientos distorsionados, creencias irracionales, juicios y prejuicios que nos impiden ser felices y además pueden llegar a afectar nuestro estado de salud.

 

Hemos creado unos patrones repetitivos de reacción que se activan de forma automática y que parecen estar fuera de nuestro control. Podemos sufrir miedo al abandono, tener un sentimiento general de desconfianza, o creer que no seremos aceptadas, sin que haya ninguna razón objetiva para ello. 

Muchas veces no somos conscientes de las heridas emocionales que han causado estos patrones. Hay quien aprende a enterrarlas muy profundamente en su interior, desconectándose de la sensibilidad y de la alegría de vivir. Otros se convencen de que lo que no funciona está en el exterior: la familia, el entorno laboral o la situación política, y como creen que no tienen ningún poder sobre ello, sólo pueden resignarse. Algunos piensan que sólo dejan huella las experiencias muy traumáticas, y que lo que han vivido ya ha pasado y no les afecta. Cualquiera que sea el mecanismo que utilizamos para evitar mirar de frente estas heridas, no nos sirve para suprimir esas inexplicables sensaciones de desasosiego, de insatisfacción con la vida, de no encontrarnos a gusto en nuestra piel, de sentirnos limitados interiormente, que nos indican que algo no va bien.

Reconocer estas heridas y profundizar en su impacto nos permitirá integrar los diferentes aspectos de nuestra personalidad, estar en contacto con nuestros sentimientos más profundos, ganar autoestima y afrontar los temores. Podremos soltar los remordimientos, el rencor, la dependencia y otros lastres internos que nos condicionan.

No es posible cambiar el pasado, pero sí podemos resituarlo en nuestro interior y sentirlo desde una perspectiva que nos ayude a recuperar el poder personal y a transformar nuestra vida.

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Cuando los conflictos más intensos se superan, dejan una sensación de seguridad y tranquilidad que no se perturba fácilmente 

                                                                   Carl Jung

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¿Quieres saber cómo te puedo ayudar?

Sonia Pérez

Conocí a Esther en un momento muy complicado en mi vida; me sentía muy perdida, vivía con mucho miedo y ansiedad. 

Ella me ayudó a través de sus consultas y también a través de sus talleres, a ver y entender que yo tenía el poder de cambiar muchas de las cosas que me estaban sucediendo.

También he ganado muchísima confianza en mí misma, y gracias a eso he cambiado mi profesión y sigo formándome en lo que me gusta.

Esther es una gran profesional y si tuviera que definir con pocas palabras mi experiencia con ella diría: ¡¡¡HE APRENDIDO A CREER EN MÍ!!!

Agradezco enormemente haberla encontrado en mi camino.

Rosa Mari

Yo estuve muy mal y con ella era fácil hablar de lo que sentía. Puedo decir que me sacó del agujero. Doy gracias a esta magnífica profesional. 

P.C.M.

Tanto los talleres grupales como las sesiones individuales me han ayudado mucho. Me han aportado crecimiento personal, mejor conocimiento de las emociones, cómo gestionarlas.

En las sesiones individuales me has ayudado a sentirme bien conmigo misma, a valorarme, respetarme, a quererme para así poder querer a otros. Para mí ha sido muy positivo. Me has ayudado con los miedos, a poder desprenderme de ellos.

Me has transmitido seguridad para afrontar mis problemas.